Agua Miller y OXXO: el negocio redondo… pero para ellos
🗓️01 May 2026 🌐 Nacional 👩🦱 Culichi 📊 2552 vistas
Agua Miller y OXXO están incurriendo en una práctica que resulta abusiva e injusta para el consumidor frecuente. El proceso de compra de garrafones presenta inconsistencias que afectan directamente al cliente. En múltiples ocasiones, al acudir a una tienda OXXO para adquirir agua, no se acepta el garrafón que el cliente lleva, obligándolo a comprar uno nuevo a un costo elevado. Sin embargo, al momento de la compra, el cliente recibe un garrafón que forma parte del mismo sistema de reutilización, es decir, no es realmente nuevo en términos de uso.
Posteriormente, cuando el cliente regresa para rellenar dicho garrafón, este mismo es rechazado bajo el argumento de que está dañado o no cumple con las condiciones necesarias para ser aceptado. Esta situación genera una contradicción evidente, ya que las mismas empresas que controlan la distribución, reciclaje y validación de los garrafones son quienes previamente entregaron ese mismo envase al consumidor.
Este esquema provoca un ciclo perjudicial donde el cliente se ve obligado a comprar repetidamente garrafones, asumiendo un costo que no le corresponde. El desgaste natural de los garrafones es consecuencia de su uso continuo dentro de la cadena de distribución de la empresa, por lo que debería ser responsabilidad de Agua Miller y no del consumidor individual, siempre y cuando el envase no esté roto, contaminado o inutilizable.
Además, el proceso carece de criterios claros y consistentes, ya que la aceptación o rechazo del garrafón depende en gran medida del criterio subjetivo del personal en turno, lo que genera incertidumbre, trato desigual e inconformidad entre los clientes.
Esta situación no puede considerarse un caso aislado, sino un patrón que evidencia una práctica comercial que traslada costos al consumidor de manera injustificada. Por ello, se solicita a Agua Miller y a OXXO que revisen y corrijan este modelo, estableciendo políticas claras, justas y consistentes que no perjudiquen al cliente.
El garrafón forma parte del sistema operativo de la empresa y no debe convertirse en una carga económica recurrente para el consumidor. De lo contrario, se está promoviendo un esquema donde el cliente paga repetidamente por un mismo concepto, lo cual resulta inaceptable.
Comentarios
No hay comentarios aún. ¡Sé el primero!
